Somiedo es naturaleza y aire puro, pero también es historia y tradición. Sus espectaculares paisajes han configurado la forma de ser de una población en la que la ganadería siempre ha sido uno de los pilares de su forma de vida. Y para que ese duro trabajo diario fuera más sencillo, a lo largo de los años fueron desarrollando sistemas y construcciones que todavía hoy siguen en pie. En este contexto es en el que surgen los teitos, edificaciones destinadas a diferentes usos que con el paso del tiempo se han convertido, junto al oso, en uno de los iconos de Somiedo.

Completar tu estancia en Somiedo con actividades que te ayuden a disfrutar de la naturaleza de una forma diferente es fácil. El avistamiento de osos es una de ellas.

En primavera, el animal más característico de nuestro Parque Natural disfruta de su libertad después de la hibernación. Están activos, hambrientos y juguetones.